lunes, 7 de febrero de 2011

Cuando la puerta está abierta, entra la corriente.


Durante estas últimas semanas, no han parado de llegar a nuestras confortables democracias noticias sobre las manifestaciones y protestas que se están llevando a cabo en la mayoría de los países árabes. Muchos son los análisis que se hacen de esta situación y por ello aprovecho estas líneas para hacer una serie de reflexiones desde lo cercano.
Para empezar quiero hacer un pequeño repaso al perfil de la inmigración residente en España originaria de estos países y recordar las cosas que vimos cuando estuvimos ahí, o que alguna vez hemos visto en la tele, tal vez así podremos dar un poco de sentido al porque de las protestas.
Por ejemplo, ¿sabíamos que la media de edad de los inmigrantes de países árabes que viven en España es de unos 28,2 años? En el caso de los de origen marroquí se sitúa en 27,6 años, situándolos entre los más jóvenes. Solamente tenemos que mirar alrededor de nuestros barrios y nos daremos cuenta que la inmigración que vive entre nosotros es joven, muy joven. Este dato nos sirve para hacer una reflexión sobre quienes son las personas que no encuentran futuro en sus países de origen y acaban saliendo de ellos.
Durante muchos años la “huida” de estos jóvenes, ha servido como válvula de escape a las tensiones y la presión que se vive en los países árabes, pero durante los últimos años, las políticas restrictivas en materia de inmigración en los países europeos, ha provocado que ningún joven pudiese salir a buscarse un futuro en condiciones y acorde a su formación.
Con estos ingredientes se produce la situación de caldo de cultivo de protestas, por parte de una población joven en su mayoría formada y sin un futuro esperanzador al cual aferrase y que les de motivos para aguantar la situaciones que viven día a día.
Las antenas parabólicas, los cibercafés, los jóvenes que un día pudieron salir de sus países hacia Europa y que vuelven siempre que tienen unos días de vacaciones, han servido como atractivo de un modelo, al cual quieren llegar y ven que no pueden.
Muchas de las personas que hayan visitado algún país árabe, habrán podido comprobar cómo en los zocos, en las playas, en las ruinas arqueológicas, siempre había varios jóvenes ofreciéndoles sus servicios como guías, como traductores, ofreciéndoles suvenires. Así mismo también habrán podido comprobar cómo esos jóvenes huían despavoridos al menor atisbo de policía. No es difícil encontrarse por las calles de los países árabes a grupos de jóvenes sentados, pasando el tiempo y soñando con una vida mejor. Una vida sin miedo, con recursos para poder ayudar y mantener a los suyos, una vida con motivo.
A todo esto conviene añadir la falta de espacios de participación, en los cuales canalizar su imaginación y sus propuestas. Estos espacios de participación colectiva se ven limitados a la práctica o asistencia a eventos deportivos y culturales. Ningún otro espacio de reflexión ideológica o de participación política les está permitido, puesto que supone un grave riesgo para la estabilidad del régimen que dirige el país.
Por lo tanto cuando lo único que te queda es vivir el día a día y eso está sometido a unas graves restricciones solo queda dos opciones resignarse o luchar para cambiar el estado de las cosas.

Hasta ahora la opción del cambio se ha visto limitada, puesto que esta conllevaba un alto precio que significaba la falta de libertad. Solamente hay que ver las estadísticas de las asociaciones internacionales de derechos humanos respecto al número de presos de conciencia que hay en las cárceles de los países árabes. ¿Imagináis que por exigir demandas de mejora de tu barrio, o por escribir tus opiniones ideológicas te meten en la cárcel? ¿Imagináis que el hecho de acudir a una manifestación para reivindicar la bajada de los precios del pan o de la leche te lleve a la cárcel? ¿Imagináis que por hacer un comentario en Facebook te metan en la cárcel?
Todas estas situaciones han servido de excusa para meter a cientos de personas en las cárceles y desde nuestras cómodas democracias no se ha movido un dedo. En algunos casos el objetivo de salvaguardar nuestro estado del bienestar ha servido de amparo a dictaduras que tenían oprimido a su pueblo.
Frente a esta situación, se ha producido un hartazgo que ha provocado que la gente le pierda el miedo al poder y al saber que no se tiene nada que perder, se ha salido a la calle. Huir no era la solución, emigrar era imposible y contraproducente para el país. Rebelarse se convirtió en la única salida. Un joven dio el pistoletazo de salida inmolándose en Túnez, otros le siguieron en Egipto y miles de personas cogieron el testigo. El pueblo se levanto y se juntaron personas de todas las clases sociales, cristianos y musulmanes, jóvenes y mayores, con un solo objetivo cambiar la situación.
¿Y qué pasa cuando el pueblo se empieza a rebelar frente a lo que ocurre? Pues que en lugar de hacer análisis y apoyar sin más el proceso de democratización, algunas personas se ponen a sembrar el miedo frente a un hipotético futuro. Sin ningún tipo de pudor alegan que en un futuro no muy lejano, los extremistas se harán con el control de estos países y sin darse cuenta o tal vez si, allanan el camino a los que quieren frenar el cambio democrático.
Queremos democracia en los países árabes, pero con una consigna, que hagan lo que nosotros queremos si no, no vale y eso es a mi entender otra forma de dictadura sobre estos países, pero impuesta por nosotros.

lunes, 31 de enero de 2011

La “buena Ética” de un político, 1ª Parte.


Muchos son los rasgos que deben caracterizar a mí entender a un político, pero si uno de ellos debe ser necesario e imprescindible, ese debe de ser el de la buena ética.
En la definición que podemos encontrar en el diccionario de la Lengua Española de la RAE, podemos ver que ética significa entre otras cosas; “un conjunto de normas morales que rigen la conducta humana”.
Ahora bien, ¿Cuales son esas normas morales que rigen esa conducta? O mejor dicho ¿Qué es moral?
Ojeando ese mismo diccionario al que hacía referencia, podemos ver que la definición como adjetivo de moral, es; “Perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las personas, desde el punto de vista de la bondad o la malicia”.

Vista esta definición, la “buena ética” de un político nos daría como resultado una persona en la cual las acciones que rigen su conducta, son siempre buenas. Sin perjudicar a nadie, sin ningún tipo de maldad o aprovechamiento en beneficio propio y sobre todo siendo justa y generosa.
Todo esto significaría que aquélla persona que se dedica a la política, nunca debería de tener conductas maliciosas y mucho menos perjudicar a nadie con las acciones o decisiones que lleve a cabo. ¿Es esto posible?

Como esta pregunta llevaría a cabo una larga reflexión, la cual sinceramente no puedo expresar en pocas palabras, quiero aprovechar estas palabras para hablar de algún que otro político que conozco, quien carece totalmente de “buena ética”.
Los lectores me excusaran que no cite nombres, cosa que dará lugar a especulaciones, pero quienes bien me conozcan, podrán hacerse una vaga idea de quienes son estas personas.

¿Tiene buena ética, la persona que desempeña o se propone a desempeñar simultáneamente más de un cargo institucional de elección directa?
¿Tiene buena ética, la persona que utiliza un discurso, pero no pone todo de su parte para que ese discurso se haga realidad?

Preguntas abiertas, que dejo para el debate, pero que en todo momento nos deben hacer reflexionar, sobre la POLITICA en mayúsculas.

miércoles, 13 de octubre de 2010

El voto del miedo.


Esta claro por donde van a ir las estrategias electorales del PP. Han visto que el voto del miedo y del odio, les puede ayudar a alcanzar un mayor numero de diputados y aunque el coste sea elevado y haga peligrar la convivencia en nuestro país, ellos van a continuar por ese camino.
El inmigrante es malo, el diferente es malo, y del musulmán no digamos, es el demonio, puesto que hace peligrar las raíces cristianas que sustentan nuestro estado y nuestras vidas. Eso es lo que nos quieren hacer creer. Pero lo peor de todo es que muchos medios de comunicación están haciendo de altavoz de tan absurdas ideas y están colaborando con ello a que cada día mas personas se sumen a ese discurso.
Hace unos meses empezaron con el discurso sobre el Burka y el Niqab, prendas que no se dan en nuestra sociedad, y si se dan, son en contadas ocasiones. Es decir 8 o 9 personas en un total de casi 50 millones de habitantes. Con la discusión encima de la mesa respecto a esas prendas, encendieron la mecha del odio al Islam y a sus “bárbaras costumbres” según ellos y crearon el caldo de cultivo de una islamofobia que en un breve periodo de tiempo ha dejado de ser sutil.
La derecha en nuestro país esta copiando un discurso de la extrema derecha de Europa, lo cual a mi entender, convierte al PP en este asunto en la extrema derecha de España. Permitir que dirigentes del PP, inciten al miedo y al odio hacia determinadas personas, por el simple hecho de haber nacido en otro país, y haber emigrado a España o por ser de religión musulmana, es una irresponsabilidad y les hace cómplices del grave delito que supone la incitación al odio, el racismo.

Me atrevería a decir hoy en día que en el PP, hay racistas y que estos están ocupando cada día más espacios de poder y lo utilizan para marcar la estrategia de este partido de cara a las elecciones. Una estrategia que va dirigida a plantar la semilla del odio y crear un clima de paranoia generalizada, que hace que en bares, medios de transporte y corrillos de la calle se reproduzcan conversaciones que empiezan con la típica frase “Yo no soy racista pero, los moros que construyan su mezquita en otro sitio” “Yo no soy racista pero, que los rumanos se vayan a su maldito país, que aquí solo vienen a robar”

Esta claro que estos políticos ya no tienen pudor a decir tales cosas y por desgracia, muchas personas también están dejando de tener vergüenza a la hora de expresarse en estos términos. Por eso desde la derecha empiezan a ver que les puede ser rentable electoralmente hacer ese tipo de declaraciones, y lo que debería ser un ejercicio de responsabilidad para alguien que aspira gobernar, se torna en populismo para ganar votos.
Si hay que manipular la realidad y maquillar las cifras que desmienten que los inmigrantes quiten puestos de trabajo, se hace. Si hay que decir que los musulmanes son malos y hacen que se pierdan los “valores” y la identidad de España, se hace. Todo por el voto. Pero cuidado, la línea es muy fina y podemos encontrarnos con situaciones incomodas, en las cuales esa incitación al odio se traduzca en agresiones y lo peor de todo, que estas agresiones se conviertan en muertes. Acusar directamente al diferente de todos los males, puede ser la excusa para que algún perturbado se tome la justicia por su mano y ante cualquier situación o conflicto que surja, utilice la violencia como única solución al problema. Tal vez entonces se den cuenta del monstruo que han creado con sus discursos.
Por eso es necesaria una reacción que no deje lugar a dudas respecto a lo diferente, a la diversidad de este país y ataje sin miramientos el discurso de la incitación al odio.
No se puede dar por hecho que la incitación al odio y el discurso del miedo vaya a ser rentables electoralmente. El que lo haya sido en otros países de Europa, no debe de servir para que aquí se utilice y desde la izquierda debemos trabajar para evitarlo.
Tenemos que enfrentarnos sin lugar a dudas a los discursos que vulneren el respeto a los derechos humanos. Tenemos que enfrentarnos de manera contundente a los discursos que incitan al odio a los musulmanes, a los gitanos, a los diferentes, que al fin y al cabo los somos todos. Debemos dar la cara y sobre todo debemos luchar para que esos medios de comunicación que dan cobertura a los intransigentes, se vean obligados a dudar de dar noticias así. Que tengan vergüenza de ayudar a expresar públicamente un discurso racista y de esa manera hacer pedagogía para que las personas que dicen barbaridades invitando a la exclusión y al odio al “diferente” reflexionen sobre si esa diferencia es la causante de sus problemas, o si tan solo es una excusa para no afrontar la realidad.

La sociedad de nuestro país, ha cambiado, y lo seguirá haciendo en un contexto mundial en el que en apenas 8 horas de avión estas en la otra punta del planeta. Cuanto antes aceptemos que nuestro mundo es así, lleno de personas de diferentes rasgos, diferentes religiones, diferentes orientaciones sexuales, diferentes formas de ver la vida. Antes nos sentiremos mejor con nosotros mismos y nos evitara ser objeto de manipulaciones malintencionadas para buscar culpables en lugar de buscar soluciones.

Por eso antes de caer en la tentación de dejarnos llevar por el miedo a la hora de votar, es mejor reflexionar si tal vez algún día seamos nosotros los que seamos utilizados para dar miedo. Tal vez así la gente no vote ni apoye esas opciones. Y lo mejor de todo tal vez así nadie utilice esos argumentos para conseguir votos.

lunes, 30 de agosto de 2010

Lo oportuno y lo inoportuno.


No han pasado unos pocos días y de nuevo la relación de España con Marruecos vuelve a ser noticia. Si hace unos días el motivo era la supuesta agresión de policías españoles a ciudadanos marroquíes, hoy la noticia es la supuesta agresión de policías marroquíes a ciudadanos españoles. Como podrán apreciar digo supuestas, porque todavía, que yo sepa, no ha habido ninguna sentencia o investigación que corrobore los hechos.
¿Tengo que admitir y dar por cierta la agresión que denunciaron los ciudadanos marroquíes? Necesito pruebas. ¿Tengo que admitir y dar por cierta la agresión que han denunciado los miembros de la ONG canaria? Necesito pruebas.
Necesito una explicación por parte de las autoridades marroquíes, sobre estos acontecimientos. En base a esos datos podré acusar y condenar. Pero a día de hoy no puedo hacer más que eso, pedir explicaciones. Porque lo siento mucho, pero me parece que se ha cometido un acto que poca claridad tiene, como para dar la razón ciegamente a alguien.
Ahora bien, ¿es este acontecimiento una coincidencia? o mejor dicho, ¿ha ocurrido esto en un momento oportuno?
Creo sinceramente que este incidente buscado, puesto que a nadie se le ocurre pensar que hacer una manifestación sin autorización legal en un país que no es el tuyo sea una coincidencia o tenga algo de espontáneo, ha sido preparada a conciencia y se buscaba provocar un incidente internacional.
Por poner un símil. Imaginemos que mañana acuden 14 marroquíes a Hernáni y se manifiestan reivindicando la liberación de presos abertzale y la vulneración de los derechos humanos que estos sufren en las cárceles españolas. ¿Cómo actuaría la ertzaintza? ¿Y la justicia española?
Pues bien, probablemente nos veríamos en una situación delicada, en la cual estos individuos estarían en la audiencia nacional testificando ahora mismo e incluso veríamos titulares en algunos medios de comunicación diciendo que por fin se ha demostrado la unión entre el 11m y ETA.
El caso es que comparativas a parte, este incidente ha sido preparado para hacerlo coincidir con los recientes incidentes de la frontera de melilla y así caldear más el ambiente con el vecino Marruecos. En este país existen desde hace tiempo muchos agentes encubiertos de la crispación y de la confrontación que utilizan cualquier método, con tal de provocar inestabilidad.
La cuestión del Sahara es de una complejidad tal, que la única forma de poder solucionarla es la intervención de la ONU, y a este organismo nos tenemos que ceñir, poniendo de nuestra parte para una solución justa y duradera para las partes. Existe una misión de Naciones Unidas que vela por el respeto y la legalidad internacional. Para mi es la única institución legitima para poder denunciar y alertar sobre posibles casos de vulneración de los derechos humanos y por esto los medios de comunicación deben de tener el máximo rigor periodístico e informativo y nutrir la información que facilitan de fuentes fiables y no de comentarios que rozan lo inverosímil a la hora de dar una noticia.
El papel de la UE también debe de ser primordial, puesto que España y Francia dos de los países que más relación tienen con Marruecos, tienen un papel relevante dentro de la Unión Europea. Esta situación debe de ser atajada lo antes posible y en el marco de un entendimiento entre las partes, Europa debe de ser un gran impulsor de la solución a esta situación que dura ya muchos años.
Tal vez de esta manera podremos evitar que determinados actores, que lo único que buscan es la confrontación a través de la amenaza, la ilegalidad y la violencia, se salgan con la suya y podamos trabajar desde el respeto, la diplomacia firme, sensata e inteligente, con Marruecos, tal y como dice el presidente del gobierno español, José Luís Rodríguez Zapatero.

jueves, 13 de mayo de 2010

España y Cuba, Cuba y España.


La situación de Cuba y las relaciones que mantenemos con este país, han sido durante muchos años objeto del debate en nuestra sociedad, y de manera muy activa en nuestro municipio, Rivas.
Este debate siempre a estado condicionado por varios puntos que son inamovibles y que en ningún caso pueden o deben ser objeto de discusión, aunque a algunas personas les pueda producir malestar en su sistema digestivo.
Para empezar seria bueno aclarar que Cuba y Venezuela no son lo mismo y que es cierto que Cuba, es una excepción a la norma de la Democracia Parlamentaria de la zona, organizándose bajo la forma de una Republica Popular, similar a la de China y Vietnam, con los cuales la UE y España han mantenido y siguen manteniendo relaciones, tanto diplomáticas como económicas, con toda normalidad. Así mismo, no es misión de la UE, ni de España, ni de nadie, el cambio de régimen en Cuba. Nadie que no sean los propios cubanos puede forzarlo, por medios pacíficos.
Nadie pone en duda que el PSOE desde el gobierno de España y desde el gobierno municipal de Rivas Vaciamadrid nunca han dejado de pedir la liberación de los presos políticos y de conciencia, puesto que nuestro compromiso moral y ético con la defensa universal de los mismos valores que inspiran nuestra democracia, es el buque insignia del PSOE como partido Internacionalista.
Por otro lado, la Cooperación en materia política, social, cultural y empresarial ayuda a un mayor conocimiento de la realidad cubana, produciendo un enriquecimiento a las dos orillas del atlántico y favorece que la comunidad cubana asentada en nuestro país, y la comunidad española en Cuba, refuercen nuestros lazos, y los del conjunto de Latinoamérica.
El dialogo con Cuba es necesario como lo es con cualquier otro país, puesto que esta demostrado que el ataque directo, o la defensa a ultranza cerrando los ojos en los dos casos a la realidad, es perjudicial para la ciudadanía de un país. Por desgracia a veces vemos comportamientos irresponsables por parte de algunos partidos políticos, que usted querido lector, ya sabe cuales son, puesto que en muchos casos son capaces de defender una guerra ilegal o de criticar que se vulneran los derechos humanos en un país, pero en otro dicen todo lo contrario. Por eso creo que para defender los derechos humanos y para ayudar a un proceso de apertura en Cuba es mas eficaz el dialogo que el bloqueo.
Por todo esto es necesario que se modifique la posición común de la UE y que esta posición vaya mas encaminada a la que desde España tenemos en nuestras relaciones bilaterales, para que la próxima vez que escriba el titulo sea; la UE y Cuba, Cuba y la UE.